El 19 de febrero de 2025 tuvo lugar en Milán la primera sesión de formación local del proyecto europeo FOGES (Fostering Gender Education in Sports Staff).  La iniciativa fue organizada por Fondazione Libellula y tenía como objetivo transformar el sector deportivo en un espacio más justo e inclusivo, utilizando la formación como herramienta clave para promover la igualdad de género.

Uno de los aspectos centrales fue el análisis de datos recientes que revelan profundas disparidades: en Italia, sólo el 18,8% de las mujeres entre los 15 y los 64 años práctica deporte regularmente, porcentaje mucho más bajo que el de países como los Países Bajos, Dinamarca o Suecia. Hay también diferencias regionales muy elevadas en Italia, donde en regiones como el Trentino Alto Adige la participación femenina supera el 50% frente al 13.4% en Calabria.

La formación también abordó las barreras profesionales, donde las diferencias de género son aún más evidentes: solo el 31,5 % de los deportistas registrados en Italia son mujeres, el 19,6 % ocupa puestos de liderazgo en organizaciones deportivas y solo el 14,3 % forma parte de las juntas directivas de las federaciones deportivas, según datos del CONI de 2022. Se debatieron políticas europeas clave, como la Estrategia de Igualdad de Género de la UE 2020-2025, las Directrices sobre Igualdad de Género y Deporte 2021-2024 y las medidas nacionales del CONI que exigen a todas las organizaciones deportivas adoptar códigos de conducta sensibles al género antes de finales de 2024.

Además, en España, IESME organizó dos sesiones de formación locales los días 24 de febrero y 10 de marzo de 2025 en su centro. El tema fue la reflexión sobre los estereotipos de género, que desde la primera infancia influyen en la forma en que las niñas y los niños se relacionan con el deporte. Se examinó el papel de la socialización, las normas culturales y la representación en los medios de comunicación, prestando especial atención a cómo las atletas femeninas suelen quedar reducidas a su apariencia física o ser retratadas desde una perspectiva paternalista. Se destacó especialmente el caso del fútbol femenino y su falta de visibilidad.

La formación promovió un enfoque innovador, destinado no solo a crear conciencia, sino también a dotar a los profesionales de herramientas para implementar cambios concretos, desde el uso de un lenguaje inclusivo hasta la integración de contenidos sobre igualdad de género en los programas de formación, el fomento del liderazgo femenino y la lucha contra las desigualdades en materia de patrocinio y remuneración.

Ambas formaciones locales reunieron a profesionales del deporte, entrenadores, profesores de educación física y personal educativo, con el objetivo de analizar cómo las estructuras sociales, los estereotipos y las desigualdades de género afectan a la participación, la visibilidad y la representación de las mujeres en el deporte. Se compartieron herramientas metodológicas y estrategias prácticas a través de un formato de formación dinámico y participativo, con el fin de contribuir a la construcción de una cultura deportiva más equitativa.