La Cámara de Comercio Italiana-Barcelona es una herramienta poderosa para expandir la red de contactos de una empresa, ofreciendo la oportunidad de conocer a clientes potenciales y colaboradores. Una gran red comercial que favorece las oportunidades de negocio y promueve el intercambio comercial.
Los socios de la Cámara de Comercio pertenecen a diferentes sectores: industria farmacéutica, sector logístico y de los transportes, moda, restauración, despachos jurídicos. Se trata de empresas con una fuerte presencia en el mercado italo-español, así como pequeñas y medianas empresas de nueva creación o con la intención de expandirse.
VALORES
Líneas guía de orientación deontológica para la actividad cameral
Misión e identidad de las CCIE
La misión de una Cámara de Comercio Italiana en el Exterior (CCIE) es favorecer el desarrollo de las relaciones económico-comerciales entre Italia y el país de sede, ofreciendo a empresas e instituciones asesoramiento especializado y conexiones estratégicas con un enfoque personalizado y empresarial. Garantiza, además, una presencia constante y continuada sobre el terreno (también, cuando sea posible, para las actividades de lobby local) gracias al arraigo de sus asociados y de su personal en el territorio en el que operan. Asimismo, las CCIE colaboran con las instituciones italianas en la planificación y ejecución de actividades de promoción y desarrollo comercial en el extranjero, creando un ecosistema capaz de facilitar el intercambio de bienes, servicios, tecnologías, know-how y capitales. A través de eventos sectoriales, actividades de networking con socios cualificados y análisis avanzados de mercado, promueven un entorno colaborativo que refuerza la credibilidad de la marca cameral y favorece el éxito a largo plazo de las empresas.
La Cámara de Comercio Italiana en el Exterior se configura, por tanto, como una asociación entre empresas que colaboran para el crecimiento y la valorización de las comunidades empresariales en el extranjero, promoviendo a Italia en el mundo. Actúa como promotora de las empresas italianas que operan en el exterior y de aquellas extranjeras interesadas en el mercado italiano, representando una parte integrante del Sistema Italia. La Cámara contribuye asimismo a la construcción de comunidades vinculadas a Italia, capaces de atraer operadores, turistas e inversores, tanto hacia el país en el que opera como desde él, creando un entorno favorable al desarrollo.
Con una gestión autónoma, financiada principalmente por el mercado, y dirigida por Consejos de Administración compuestos mayoritariamente por líderes empresariales del sector privado, la Cámara comparte el objetivo de promover una prosperidad sostenible para todas las partes implicadas.
La CCIE actúa en cumplimiento de las leyes y disposiciones normativas vigentes en el país en el que opera y, dado que las CCIE reciben contribuciones públicas del Estado italiano, también de los principios generales establecidos por la normativa vigente en Italia (siempre que no sean incompatibles con la normativa local), así como con el respeto de normas de democracia sustancial, equidad y gestión transparente.
En el desarrollo de su actividad, la CCIE exige a sus órganos representativos y directivos, así como a sus asociados, comportamientos guiados por principios de responsabilidad ética y social, con el fin de fomentar la participación activa de los socios, garantizando la máxima transparencia y la renovación periódica de los órganos electivos, así como la corrección comercial tanto dentro de la red cameral como frente a terceros.
Además, cada CCIE, en su calidad de miembro, está obligada a respetar las normas estatutarias y reglamentarias sobre las que se basa la Asociación Assocamerestero.
Código deontológico: enlace aquí







